Hace poco más de un año, las prostitutas consiguieron algo que ningún partido polÃtico habrÃa conseguido: dividir a los dos partidos de ultraderecha españoles. AsÃ, mientras uno de ellos pretendÃa expulsar a todos los extranjeros de españa, el otro querÃa que se quedaran las putas. LujurÃa? Lascivia? No, avaricia.
José Luis Roberto, presidente de españa 2000, ocupaba al mismo tiempo un importante cargo en la "asociación nacional de empresarios de clubes de alterne", es decir, de proxenetas, y le interesaba tener carne abundante en sus negocios. José Luis demostró como toda rabia, odio y desprecio, tienen su precio.
Hoy, en plena campaña de las generales, el partido popular se ha percatado de que puede resultar rentable vincular inmigración y delincuencia. No voy a reflexionar sobre lo peligroso y fácil de tal afirmación, ni sacaré a relucir al grupo de investigadores sobre inmigración que se llevaron las manos a la cabeza; no diré si es justo o injusto, ni siquiera sacaré las cifras de las regularizaciones llevadas a cabo por el pp mientras gobernaba. Me interesa más otro camino.
En las pasadas municipales el pp habló mucho de temas de ámbito nacional: se discutió sobre eta y de la ruptura de españa. Poco o nada se vinculó la inmigración con la delincuencia.
El pp supo estar a la altura de sus intereses, cuidando bien de los inmigrantes en unas elecciones -las municipales- en las que muchos de ellos -los comunitarios- tenÃan derecho a voto. Ahora, como el señor Roberto, vuelven por sus fueros
Qué versión del ultraderechista José Luis Roberto nos debemos creer? La que quiere expulsar a los extranjeros o la que da papeles a sus mujeres (siempre que estén buenas). Con qué versión de Rajoy nos quedamos? Con la que llama delincuentes a los inmigrantes o con la que les trata bien al pedir su voto? Con el Rajoy que quiere prohibir el velo o con el que besa a una melillense con dicha prenda? Es la xenofobia una mera estrategia o el beso está envenenado?







